José Ejemplo Ejemplo dejó de vivir en la incertidumbre de una cinta transportadora hasta que empezó a vivir plastificado. En medio, le escribieron el nombre y los apellidos con exquisita letra arial, le inventaron una dirección y pusieron un código postal que se correspondía con esa falsa dirección. Además, le dieron un número de ciudadano que tampoco existía (el núemero sí, pero no se correspondía con ningún registro legal) y le hicieron creer que lo lanzaban al mundo en una cinta transportadora. Lo plastificaron y lo metieron en una cartera de cuero convertido en un DNI falso para servir de guía, al que comprara esa cartera, para colocar el DNI verdadero.
El tiempo que pasó José Ejemplo Ejemplo dentro de la cartera de cuero fue, sin embargo, un tiempo falso, inexistente. No pudo medirlo por falta de referencias y nosotros sólo podemos suponer que sería desde que lo fabricaron en febrero hasta que volvieran a bajar de precio los artículos de piel.
En ese tiempo inexistente José Ejemplo Ejemplo notó cómo se movía la cartera de un lado a otro y cómo, de repente, se abría la mañana ante sus ojos. José Ejemplo Ejemplo comprobó que podría ser cierto, que las metáforas también existían y que las mañanas se abrían a tus ojos si has pasado una larga noche dentro de una cartera de cuero.
De José Ejemplo Ejemplo se rieron al verle la cara. Él, que no sabía qué aspecto le habían decidido en la incertidumbre de la cinta transportadora, penso que, una vez plastificado, debía de tener un rostro de risa."Como la mayoría de los DNI verdaderos", pensó.
Pero lo que no sabía José Ejemplo Ejemplo era que, durante un tiempo iba a ser el juguete del hijo del que se rió de su rostro. Fue un tío falso, inexistente, de un chico que se dedicó a imaginarle un pasado y un presente y que esperaba la visita del hombre del que sólo conocía la foto de su DNI falso. Pero a José Ejemplo le gustó la perspectiva con la que el niño lo veía.
Al final acabó, sin saberlo, en el cajón de cachivaches del chaval. En el fondo, al lado de juguetes viejos, se vio gracias al azar cara a cara con María Ejemplo Española. Esa mujer que, por sus apellidos podría ser su prima, era una Mastercard de cartón. Ella se identificaba como la madre falsa del chico del cajón, lo cual, hizo a José tragar saliva de plástico. El panorama se oscurecía ya que esa chica por la que empezaba a sentir algo era la mujer de su hermano, el señor que compré la cartera de cuero y le salvó de la oscuridad.
Sabía de sus deberes de tío inexistente con el chaval que lo había metido ahí y sabía de sus responsabilidad ante el esposo falso de María Ejemplo Española. Pero el chaval se había olvidado de él y María estaba muy cariñosa. José Ejemplo Ejemplo se entregó al crédito disponible de María ya que alguien inexistente como él puede decidir cada minuto qué hacer sin pertenecer a ningún registro legal. Además, nunca sabe uno hasta cuando va a estar en el cajón de los cachivaches antes de acabar reciclado y convertido en un impreso del Gobierno. Algo aterrador, si mira cómo a su lado ha creado una familia inexistente, un vínculo falso, con una Mastercard de cartón.